¡Dormir en una casa flotante en Barcelona es posible!

¡Dormir en una casa flotante en Barcelona es posible!

¿Cuándo ha sido la última vez que hiciste algo por 1ª vez? ¡A nosotros nos encanta probar experiencias nuevas! Y dormir en una casa-barco era una de las que todavía no habíamos realizado… Así que cuando descubrimos que teníamos la oportunidad de probarlo en Barcelona, ¡no lo dudamos ni un momento!

Boat Haus Mediterranean es un proyecto creado por 3 amigos viajeros con un sueño en común: crear una experiencia innovadora, original y sostenible con el medio ambiente. Así surgieron estas preciosas casas flotantes de colores, ideales para desconectar del bullicio de la ciudad y relajarse con el sonido de las olas del mar. ¡La dulce vida del marinero!

¿Por qué dormir en una casa flotante?

Es una experiencia única y original, ideal tanto para una velada romántica en pareja, ¡como para ir con niños y jugar a ser piratas por un día! Podrás sorprender a los tuyos pasando la noche en un barco de colores, tanto en Barcelona (Port del Forum) como en Cádiz (Port de la Alcaidesa, en la Línea de la Concepción). Además, ¡son pet friendly!

Nos llamó especialmente la atención que su precio fuera tan económico, desde 80€ la noche un barco para 4 personas. Es lo que puede costar un hotel en el centro, pero aquí además tiene aparcamiento gratuito en el mismo puerto con seguridad privada. Así que si queréis venir a Barcelona en coche o ir a Cádiz, sale muy a cuenta. Además, al disponer de cocina totalmente equipada, podréis cocinar en el barco y también ahorraréis en comida.

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En el Puerto del Forum encontraréis varios restaurantes, un supermercado Alcampo y en transporte público estaréis en el centro en un abrir y cerrar de ojos.

En Cádiz disponen de 8 barcos con vistas al peñón de Gibraltar y en Barcelona de momento tienen 2, pero en breve tendrán más disponibles porque están teniendo mucho éxito.

Nuestra experiencia

Desde el primer momento la comunicación con el personal de Boat Haus fue muy fluida, no nos costó reservar fecha. Cuando se acercaba el día, nos mandaron toda la información por whatsapp con un vídeo explicativo de cómo entrar al Puerto y hacer el self check-in.

Nos dieron un código de acceso y el color y ubicación de nuestro barco. Cuando llegamos al Puerto del Forum de Barcelona, uno de nosotros fue al bar Nautic a recoger las llaves y la tarjeta del parking. Fue muy sencillo, tan solo tuvimos que meter el código en una pequeña caja fuerte y cogerlo todo. Después entramos con el coche y aparcamos justo en frente de nuestro barco, de forma gratuita.

Con la misma tarjeta de acceso, abrimos la puerta de seguridad del Dock B ¡y allí estaba nuestra embarcación esperándonos! Era preciosa, ¡con una bicicleta en la parte delantera y un columpio en la trasera! De noche, con las luces del puerto y los farolillos de la terraza de arriba, creaba una estampa idílica. Cenar allí con la brisa marina y la luna llena debe ser muy romántico.

Por dentro, el barco es más grande de lo que parece y tiene todo lo necesario. Puedes entrar perfectamente de pie (y nosotros somos muy altos). ¡Pol se lo pasó pipa investigando cada rincón! Al entrar lo primero que te encuentras es un salón con sofá, TV con Netflix y la cocina totalmente equipada. Tiene nevera, fogones, lavadero, tostadora, cafetera, vajilla y utensilios de cocina. Lo que más nos gustó fue que había platos y vasos para los más pequeños y detalles como café, sal… se agradecen cuando te alojas fuera.

El baño es pequeño pero dispone de todo lo necesario y se transforma en ducha, usando el grifo del lavamanos, que es extensible. También hay toallas, gel y champú.

                                     

Después te encuentras el dormitorio con una cama doble y una litera, para que puedan dormir 4 personas cómodamente. Con sábanas, mantas y edredón. ¡La verdad es que dormimos muy bien con el barco meciéndose!

Pero lo que más nos gustó fue la zona del columpio y la terraza de arriba. Pudimos desayunar viendo el amanecer y relajarnos en las tumbonas, donde en verano se estará de lujo tomando el sol.

Dimos una vuelta por el puerto para ver los restaurantes y después fuimos en transporte público al centro, que está muy bien comunicado. ¡Fue un fin de semana ideal!

Nuestras dudas antes de ir…

  • ¿Nos marearemos?

Nosotros fuimos un día que hacía viento y el barco se mecía un poco, pero aún así no nos mareamos. Si tenéis tendencia al mareo, podéis llevar biodraminas por si acaso.

  • ¿Pasaremos frío?

El barco dispone de A/C frío y caliente, así que no pasaréis frío en invierno ni calor en verano.

  • ¿Será seguro?

El Puerto dispone de seguridad privada y además se necesita una tarjeta para acceder a dónde está el barco, por lo que hay sensación de seguridad en todo momento. El coche también está en un parking vigilado.

  • ¿Es agobiante?

¡Para nada! Es más grande de lo que pensábamos, cabes perfectamente de pie y tiene la zona de cocina con sofá y TV y después la zona de las camas. Pero lo mejor es la terraza de arriba con una mesa grande para comer y tumbonas para tomar el sol.

  • ¿Está bien equipado?

Dispone de todo lo necesario, como un apartamento: toallas, gel, champú, fogones, tostadora, cafetera con café, nevera, vajilla, platos, vasos, etc…

  • ¿Se puede navegar con el barco?

No, la Boat Haus es un alojamiento flotante, ¡no se pueden surcar los mares con ella! Pero podréis disfrutar del mar, de la vida del puerto, desconectar y vivir una experiencia muy divertida. ¡No todos los días se duerme en un barco!

¡Os recomendamos que probéis esta experiencia! Es una buena opción para regalar y disfrutar junto a vuestros seres queridos. ¿La habéis probado ya? ¡Contadnos!

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