Islas Maldivas: Vilamendhoo

Islas Maldivas: Vilamendhoo

El día que muera no quiero ir al Cielo, ni alcanzar el Nirvana… ¡Yo quiero que me dejen en las Maldivas! XD ¡Para mi son el paraíso!. Ya sé que aún me quedan muchas islas por ver, pero de momento no puedo imaginarme nada mejor (tendré que seguir viajando para comprobarlo jajaja).

Si vuestra idea de isla perfecta es que tenga aguas transparentes, como si fueran una piscina y playas de arena blanca, en las que estáis prácticamente solos… ¡tenéis que ir!. Si además le sumamos que la vida marina es espectacular (no he visto tantos peces juntos en mi vida), tenéis el combo para unas vacaciones perfectas.

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Las Maldivas son un país formado por unas 1200 islas, organizadas en 26 atolones, de las cuales 203 están habitadas. Se sitúa en el océano índico, al sudoeste de Sri Lanka. Su capital es Malé, que es donde se encuentra el aeropuerto internacional y desde donde podréis coger el hidroavión o los ferries a las otras islas.

Maldivas es un país musulmán, su idioma oficial es el dhivehi y su moneda la rupia de Maldivas (MVR) o rufiyaa, aunque con los turistas usan dólares americanos. Posee un clima tropical moderado, con una temperatura casi constante a lo largo del año. Existe un monzón seco en invierno (de noviembre a marzo) y un monzón húmedo en verano (de mayo a noviembre). La mejor época para ir sería a mediados de abril o finales de noviembre, pero podéis ir en cualquier época sin problemas. Nosotros fuimos en septiembre y nos hizo sol todos los días.

Estuvimos 5 días en el hotel Vilamendhoo Island Resort & Spa, situado al sur del atolón Ari. Elegimos esta situación porque es donde se pueden ver los tiburones ballena y nos hacía mucha ilusión. También hay un punto de snorkel cerca donde se pueden ver tortugas y mantas.

El hotel lo elegimos por las opiniones de otros viajeros y porque comparado con otros resorts de la zona, estaba bien de precio. Nos costó en Agoda 1080€ los 2 con pensión completa en una villa en primera linea de la playa (5 noches). Tienen villas más baratas con vistas al jardín y villas sobre el agua, que obviamente son bastante más caras.

 

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Lo que sí que es caro es el hidroavión, que es el único modo de llegar a la isla. Nos costó 350$ por persona el vuelo de ida y vuelta (el trayecto son unos 25 min). Pero no me arrepiento para nada porque ver los atolones desde el aire ¡es una experiencia única!. Os dejo unas fotos para que os hagáis una idea:

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Hotel Vilamendhoo desde el hidroavión

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Cogimos el vuelo con Qatar Airways y nos costó unos 500€ por persona, haciendo escala en Qatar. Llegamos a primera hora de la mañana y ya cogimos el hidroavión directos a Vilamendhoo, pero a la vuelta tuvimos que hacer una noche en Malé porque nuestro vuelo a Sri Lanka salía por la mañana y no nos daba tiempo a llegar con el hidroavión. Podéis consultar los horarios en su web.

El hotel ocupa toda la isla de Vilamendhoo, que muy pequeñita, puedes dar de punta a punta de la isla en 20 minutos. Pero está rodeada de playas de arena blanca, aguas cristalinas y palmeras. Tiene unos pocos bungalows con cama con dosel, porche, hamacas privadas enfrente para tomar el sol, un baño descubierto (algunos tienen jacuzzi) y todas las comodidades.

 

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También tiene un spa (te regalan un masaje de 15 minutos) y 2 piscinas, una está en el centro de la isla y la otra (para mi la mejor) es la infinity pool del Sunset Bar (sólo para adultos). Donde puedes disfrutar de un cocktail viendo la puesta de sol y el mar en esta preciosa piscina:

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Tiene varios bares y restaurantes, algunos a la carta, como el Asian Wok (que se paga a parte). Nosotros al tener pensión completa, nos entraba el restaurante tipo buffet (excepto bebidas), que me sorprendió gratamente porque la comida estaba muy buena y había mucha variedad y comida de todos los países. Sobretodo, el buffet de postres era ¡espectacular! !Y lo mejor es que podías desayunar o cenar al lado de la playa!.

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Por la noche hay 2 bares chill-out donde puedes tomarte un cocktail y a veces hacen algún espectáculo.

Aunque la isla sea pequeña, no te aburres porque puedes tomar el sol, bañarte, hacer kayak, windsurf, buceo o catamarán. También podéis hacer snorquel en el precioso arrecife de coral que rodea la isla y que está a sólo 10 metros de la playa. No os vais a creer la cantidad de peces distintos que vimos a unos pasos de la arena, ¡es impresionante!. Pero nuestra mayor diversión era hacer fotos a los bebés tiburón que estaban en la orilla de la playa, ¡los veíamos desde la arena a todas horas! (no os preocupéis, son totalmente inofensivos).

Si con todo esto no tenéis suficiente, podéis coger alguna de las excursiones que ofrece el hotel. Nosotros cogimos la de hacer snorkel con tortugas y mantas (55$) (aunque sólo tuvimos la suerte de ver tortugas porque las mantas estaban tímidas y no quisieron salir) y también la del tiburón ballena (55$). Esta era nuestra gran ilusión y después de 3 horas buscándolo, pudimos verlo 10 segundos antes de que se hundiera en las profundidades del mar. Fue impresionante pensar que teníamos un tiburón que puede alcanzar los 12 metros de longitud nadando bajo nosotros, ¡aunque nos supo a poco!. Si realmente queréis verlo bien, recomendamos hacer una inmersión de buceo en la zona.

Hay otras excursiones, que no hicimos, como por ejemplo hacer un picnic en un atolón desierto, salir a pescar, visitar otras islas locales para conocer sus costumbres o hacer un crucero al atardecer para ver los delfines. Podéis consultar precios y horarios en su web.

Aquí tenéis más fotos de la isla Vilamendhoo y sus playas:

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La última noche la pasamos en el hotel Crystal Beach Inn antes de coger el vuelo a Sri Lanka. Nos costó 97$ la noche con desayuno y traslado gratuito al aeropuerto. Está en Hulhumale, una isla artificial que comunica por carretera con el aeropuerto de Malé (está a 10 minutos en coche). Esta isla está mucho menos congestionada que Malé y están construyendo mucho nuevos hoteles enfrente de la playa. Si os alojáis en Malé, tendréis que coger un ferry desde el aeropuerto.

 

El hotel era sencillo, pero cómodo. Nos sirvió para lo que queríamos, que era pasar la última noche y que nos llevaran al aeropuerto temprano por la mañana. Además, tienen un servicio para cenar en la habitación.

 

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Nosotros quedamos enamorados del hotel Vilamendhoo Island Resort & Spa, pero pudimos permitírnoslo porque eran pocos días. Si queréis ir a Maldivas más días y ver varias islas, es posible hacerlo de forma lowcost. Hay muchos guesthouses, que normalmente están en islas con pueblos de pescadores locales. Las playas no son tan bonitas y en algunas playas públicas no está permitido a las mujeres ir en bikini (hay que ponerse una camiseta), pero puedes hacer excursiones a otras islas desde allí y acabar viendo lo mismo a un precio muy reducido. Otra ventaja es que se puede llegar hasta ellas en ferry desde Malé y ahorrarte el hidroavión.

Algunas islas para mochileros son Maafushi, Dhanguethi, Omadhoo, Mathiveri, Gulhi… ¡hay muchas!¡Así que ya no tenéis excusa para visitar Las Maldivas! 😉

 

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